Estrategia contra el aburrimiento

15 de mayo de 2017

david barreda formación coaching marca personal branding navega

#citaciega

“…construyo cosas geniales,

tengo una gran chica,

ocasionalmente salvo al mundo.

Entonces, ¿Por qué no logro dormir?”

 Tony Stark

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Aburrido de estar aburrido

No es fácil, amigo. No es sencillo. Y te juro que te lo digo por experiencia propia. Tú lo sabes, tú sabes de dónde vengo. Aunque no soy el mejor ejemplo, por las horas que echo currando me parezco más a un esclavo del siglo XXI que a un hombre autorrealizado…

…lo que ocurre es que como este tipo de esclavitud la he elegido yo, pues parece que es más llevadera, e incluso me hace feliz (permíteme la ironía) …

…eso sí, también te digo que no me resigno. Ni de coña. Y que espero ganarme mi libertad. De hecho, no te voy a negar que cada día me siento más libre. Y joder, las cosas como son, me lo paso muy bien haciendo lo que hago y me están ocurriendo cosas muy chulas. Lo peor, pues ya lo sabes… el tema de la incertidumbre, de que no tienes una nómina garantizada, etc, etc, etc… pero bueno, quién puñetas tiene certidumbre de algo hoy en día, y quién tiene su nómina garantizada… (ya, los funcionarios, al menos de momento…), pero esa es una respuesta facilona para lo que nos trae entre manos… así que no me paro en esto.

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No eres tonto. De hecho, eres bastante inteligente. Por eso nunca dejaste de mirar el humo que había en el horizonte, un horizonte que cada día se echaba más encima… y el olor a quemado, cada día más fuerte. Eso es de valientes. Te lo digo de corazón. No disfrazar las realidades es de tener un par de huevos, y el principio del afrontamiento…

…y lo que no se afronta se repite (y nos persigue) … y aunque afrontarlo no sea ni sencillo, ni cómodo, es la mejor opción, sin dudas…

Dicen que solo se puede mejorar, cambiar, potenciar, … aquello que tenemos en el consciente, por eso, sin toma de conciencia no hay aprendizaje. Cuando tomamos conciencia de algo lo incorporamos a nuestra mesa de operaciones. Empezamos a conocerlo, a reconocerlo, a aprenderlo. A veces está guay, porque ves cosas que te gustan, y la mayoría de las veces acojona bastante ya que, por un lado, igual la toma de conciencia propia implica vernos cosas que no molan nada… y, por otro lado, porque muchas veces no sabemos qué puñetas hacer con toda la información que hemos generado de nosotros mismos… es un poco lío…

…pero un lío necesario. Tan necesario, como necesaria es tener la estrategia adecuada que permita unir todos estos puntos y perfilen el mejor dibujo posible….

…estrategia, amigo. Estrategia…

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Saber que tienes que hacer algo no significa que lo estés haciendo. Solo que lo sabes. Ese es el principio, sí, pero no implicará un movimiento posterior… salvo que tú lo actives. Y en el caso de que pases al siguiente movimiento solo será eso, el siguiente paso… pero no el paso definitivo, ni te llevará a ningún lado (solo te acercará) … no es poco, piénsalo bien…. lo contrario es demoledor….

…además, hay una cosa que es bastante jodida de explicar, o de entender… verás, conocer la dirección en la que tienes que moverte no implica necesariamente conocer el destino… más aún cuando el camino consiste precisamente en saber cuál es ese destino… (que no tiene por qué ser un lugar físico o concreto, … mucho menos en los tiempos que corren, todo tan ambiguo, tan volátil, tan incierto… complejo, ¿verdad?).

Eso sí, moverse sin dirección, solo porque sabes que tienes que moverte puede resultar agotador. Al final, en estos casos, terminamos andando en círculos. La mayoría de las veces en círculos mentales. Sabes que tienes que moverte, que tienes que hacer algo, y lo que más haces precisamente es repetírtelo. Mentalmente. Resulta agotador. Aburrido.

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Necesitamos estrategia. Y tú, que de estrategias entiendes un huevo, bien sabes que para diseñar la mejor estrategia tienes que conocer el terreno, los recursos de los que dispones, etc. Obviarlo es nuestra perdición. Lo sabes.

Pero no solo hay que conocer el arsenal del que disponemos, también hay que saber usarlo. Optimizarlo. Combinarlo adecuadamente. Es cuestión de creatividad… una creatividad que a veces aparecerá espontáneamente como una revelación, y la mayoría de ellas habrá que generarla, con intención… conociendo, montando, desmontando y combinando… aprendiendo y desaprendiendo. Aprendiéndonos y desaprendiéndonos.

…qué pereza, ¿verdad?

Tú mismo.

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Olvídate del retorno inmediato que tienen tus acciones. Primero porque buscar el retorno rápido e inmediato es caer en la trampa de las urgencias. Y la urgencia, en un proceso, no es la mejor aliada. Eso también lo sabes. La urgente secuestra la atención, y sin atención somos un puñado de reacciones, prisioneros de estímulos reales e inventados.

…además, seamos claros, una cosa es que tengamos la capacidad de generar más o menos opciones, y otra muy distinta, que los resultados dependan de nosotros. A mayor número de oportunidades, más opciones de resultados, es evidente… pero focalizarnos en el resultado, cuando en su consecución intervienen variables que no dependen de nosotros resulta, cuanto menos, arriesgado para la integridad de nuestra autoestima…

…lo que sí depende de nosotros es el proceso. Eso sí. Eso lo gestionamos nosotros. Ahora bien, ojo, porque su adecuada o no adecuada gestión también tiene sus consecuencias… no hay nada más jodido que saber que no te estás haciendo bien y seguir en ello… es una especie de traición a un mismo que escuece en el alma…

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…y todo esto cuesta. Pensar cuesta. Ponerle nombre a las cosas cuesta. Vernos con perspectiva cuesta. Ser creativos con nosotros mismos cuesta. Formular nuestra propuesta de valor cuesta. Y hacerla visible, y generar conversaciones valiosas y pertinentes… salir de lo que conocemos…. a esta edad, qué pereza… hacer cosas nuevas… vender lo que hago, a esta edad… y exponerme… exponerme no me gusta nada… y tampoco me gusta donde estoy, y me aburro de estar aburrido, porque no pasa nada, o no pasa lo que tiene que pasar… y tengo que hacer algo…

Amigo, cuesta. Es complejo y complicado. Pero lo más complicado es romper el huevo. Empezar… bueno no, perdona, lo más complicado no es eso, lo más complicado es generar esos nuevos hábitos, que sostenidos en el tiempo, nos harán marcar la diferencia…

…si no pasa nada, o no pasa lo que quieres que pase, algo distinto habrá que hacer… pero habrá que HACERLO… y esto no va de una sola acción, ni de una intención… si no, estaremos en la ‘parálisis por el análisis’… en el k.o. por aburrimiento… esto va de rodar, mucho.

Nuestros hábitos nos definen.

Tu motivación, tus motivos.

Tus motivos, tu razón de ser. Personalmente. Profesionalmente.

…es un proceso. No es fácil, no es imposible.

Pon rumbo fijo. Navega. Escucha. Sé sensible a los cambios de vientos y corrientes. Haz las variaciones pertinentes. Mantén a tu tripulación sana y despierta. Navega, amigo, navega. Hay dirección, hay puertos, pero no destinos… ánimo.

Un abrazo.

(con cariño a DL)

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Estrategia contra el aburrimiento

 

Foto de Pexels vía Pixabay, con licencia CC0

 

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